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Tasarion Ilmarë

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Horda.png
Tasarion "Hojasangre" Ilmarë
Imagen de Tasarion "Hojasangre" Ilmarë
Información del personaje
Servidor Los Errantes
Apodo Hojasangre
Género Masculino
Raza Sin'dorei
Edad Alrededor de los mil setecientos años.
Clase Caballero de Sangre
Alineamiento Legal bueno
Ocupación Caballero de la Orden de Sangre, Militar del ejército Thalassiano.
Lugar de nacimiento Quel'Thalas
Afiliación Quel'Thalas, Casa Namardan, Orden de Sangre, Arúspices, Ofensiva Sol Devastado, La Horda, El Sigilo.
Estado Vivo


TrasfondoEditar

La historia de Tasarion comienza hace casi mil setecientos años, muchos antes incluso de la división del Imperio de Arathor en los que pasaron a conocerse como los Siete Reinos de los humanos y en un momento de auge para el reino de Quel'thalas que, tras casi un milenio desde el inicio de las Guerras Trol, conocía entonces la prosperidad y la grandeza.

Tasarion nació en el seno de una familia humilde: su padre era pescador y su madre, encargada de la cocina en un establecimiento de renombre en Lunargenta. Cabe esperar que los ingresos de la familia no eran muy grandes y que por lo tanto vivían de forma sencilla; su hogar se encontraba en una pequeña aldea en lo profundo del bosque, por la que pasaba un caudaloso río del que se abastecía la comarca. Se trataba de un pequeño asentamiento poco importante y que no salía en prácticamente ningún mapa dada su poca relevancia.

Tasarion creció aprendiendo el oficio de su padre y se dedicó con él a la pesca durante buena parte de su madurez, vendiendo los excedentes en los mercados locales. También se interesó por el oficio de su madre y en muchas ocasiones la acompañó a su trabajo para ayudarla cuando su padre no necesitaba ayuda. Esta vida configuró al elfo que, sin embargo, nunca aparcó una incipiente e intensa faceta aventurera, pues uno de sus mayores pasatiempos era el de echarse a correr por los bosques de Quel'thalas sin rumbo fijo, descubriendo nuevos lugares y viviendo toda clase de experiencias inesperadas.

Pero poco hay que decir de su niñez y juventud, pues a rasgos generales fue de lo más pacífica y feliz, no tuvo grandes altibajos ni se vio afectada por importantes acontecimientos; fue sencilla y sin sorpresas. Allí, tras una dura instrucción terminó por ser uno más de aquellos legendarios protectores de los que tanto había oído hablar. Claro está que durante su estancia en la capital no dejó de aprovechar sus días libres para ayudar a sus padres en sus respectivos trabajos. Durante siglos su trabajo como forestal fue de lo más tranquilo a causa de la aparente falta de conflictos tras las fronteras de Quel'thalas pero, un día como otro cualquiera, tuvo lugar uno de los sucesos más relevantes en la historia del pescador.

Aquella noche la bóveda celeste se cernía como un manto sobre los bosques fronterizos de Quel'thalas. Tasarion iba acompañado de uno de sus compañeros y patrullaban una región montañosa al sur de lo que más tarde se conocieron como las Tierras Fantasma y descendieron hacia uno de los valles. Por lo general, la fauna del reino de los sin'dorei vivía en pacífica harmonía con los elfos; existía un respeto mútuo y no se molestaban los unos a los otros mientras, claro estaba, las necesidades no acuciasen un conflicto. Fue aquella noche, tranquila en un principio, cuando un lince sorprendió a los dos forestales e hirió gravemente al compañero de Tasarion antes de que este pudiese herirlo y ahuyentarlo. Fue allí, en aquel claro del bosque, con su compañero a las puertas del descanso eterno, que el antiguo pescador descubrió su dominio sobre la Luz, que de forma casi involuntaria le hizo sanar las heridas de su acompañante. Aquello fue un punto de inflexión en su vida, pues a pesar de haber sido de los sin'dorei criados bajo las enseñanzas de la Luz, nunca había sentido una creencia ferviente en aquella filosofía e incluso daba cierto crédito a la opinión de algunos magos thalassianos de que se trataba de un tipo de magia como otra cualquiera. Aquel suceso, sin embargo, logró encender en el interior del elfo una llama de fe que terminó por acercarlo más y más a las enseñanzas de la Iglesia de la Luz, al menos durante un tiempo.

Animado por parte de sus compañeros y superiores y bajo las reticencias de otros, Tasarion abandonó el grupo de forestales e inició su instrucción en la capital bajo el tutelaje del sacerdocio. La religión que propugnaba la Iglesia de la Luz, pese a cautivar a Tasarion, se vio claramente adulterada por él mismo en su propia concepción individual del culto, pues consideraba que el hecho de que parte de su pueblo siguiese la doctrina de la Iglesia humana, cuando en verdad ellos ya dominaban aquellas artes mucho antes que los mortales era un error, por lo que se mostró reticente hacia la adopción de ciertos aspectos de la religión y los adaptó, a su manera, a la tradición y la cultura de su pueblo.

Invasión del Azote y la Orden de Sangre. Editar

Cuando el Azote llegó a Quel'thalas, Tasarion dedicó todos sus esfuerzos en la lucha contra la Plaga, acompañando a las principales personalidades de los Namardan que habían decidido partir a la guerra. Estos hechos fueron profundamente traumáticos para la suerte de paladín pues, durante el conflicto, no solo perdió a sus amigos y conocidos -tanto de dentro de la Casa como de fuera de ella-, sino que también murieron sus padres casi al iniciarse el asalto del Príncipe Traidor al reino.

La dureza del conflicto llevó a Tasarion a cuestionarse sus creencias, cuyo momento de mayor flaqueza llegó cuando Arthas y su ejército cruzaron el estrecho que unía el continente con la isla de Quel'danas y era testigo de como, tras todos los esfuerzos hechos, la Fuente del Sol era capturada y corrompida. Tasarion huyó con los retazos del pueblo elfo a un lugar seguro y se aseguró de seguirle la pista a Seldune, que tras los recientes acontecimientos había pasado a convertirse en la matriarca de los Namardan y, por ende, en aquella a quien debía su lealtad y sus servicios.

Al igual que algunos sacerdotes y paladines que habían visto el horror de la guerra, Tasarion reflexionó acerca de la posibilidad de que la Luz no fuese aquello en lo que él había puesto su confianza, increpándole que hubiese fallado a su pueblo en su momento de mayor necesidad y que no hubiese acudido a sus súplicas cuando luchaba por sobrevivir en el fragor de la batalla en el momento en el que las energías de la Fuente del Sol se vieron adulteradas. Fue así que cuando recibió, junto con otros, el llamamiento de lady Liadrin a formar parte de una 'nueva orden' aceptó sin dudarlo y se unió a los primeros conocidos como Caballeros de Sangre. Este nuevo método de manipulación de la Luz le permitió saciar la sed de magia de la que se había visto privado al caer la Fuente y la blandió con orgullo.

Kael'thas y el mundo destrozado de Draenor. Editar

Cuando Kael'thas marchó a Terrallende en compañía de Lord Illidan Tempestira y Lady Vashj, Tasarion fue de los primeros en aceptar el destino que proponía el príncipe y lo siguió ciegamente por los vastos y caóticos yermos de Terrallende en su cruzada contra los demonios bajo la promesa de que, al final del camino, hallarían la salvación para su pueblo. Siguió al príncipe aún más lejos y lo acompañó tras la marcha de muchos elfos de vuelta a Quel'thalas en su objetivo, inconsciente de la cada vez más acuciante locura de su señor. Tras muchos años de servicios y de la consumación de atrocidades, Tasarion vio la verdad en sus errores cuando Voren'thal el Vidente afirmó haber escuchado en sus sueños a otro naaru, A'dal, y que éste le había abierto los ojos ante la traición del Caminante del Sol. Decidió entonces acompañar a Voren'thal junto con muchos otros magíster, caballeros de sangre y elfos que habían seguido hasta entonces a Kael'thas y marcharon sobre Shattrath y entregaron sus armas a los draenei que se habían situado frente a ellos, dispuestos a defender la ciudad. Tras una larga espera en la que Voren'thal se había dirigido al interior de la cúpula principal para hablar con el famoso A'dal, pasaron a formar parte de los conocidos como los Arúspices.

Tras lo ocurrido en Terrallende y una vez obtuvo la libertad de tomar su decisión, se unió a la recién conformada Ofensiva del Sol Devastado y marchó a Quel'danas para luchar contra Kael'thas y contra la Legión Ardiente con el firme objetivo de limpiar no sólo su hogar, sino su honor. Tras la muerte del Caminante del Sol y la pacificación de Quel'danas y la Fuente del Sol, Tasarion renunció a su puesto entre los Arúspices y los Sol Devastado y se exilió para dedicar su vida a fines más justos, lejos de la gente a la que traicionó al seguir de forma ciega a Kael'thas.

Guerra en Rasganorte. Editar

Durante la guerra contra Arthas en Rasganorte, Tasarion pasó buena parte de su tiempo luchando por su cuenta y apoyando a la Cruzada Argenta en el frente que se instaló en Corona de Hielo como punta de lanza. Mantuvo su participación y estancia en el lugar en secreto de forma deliberada y colaboró en el asalto a la Ciudadela de la Corona de Hielo como parte del primer contingente que asaltó Corp'Rethar y limpió las murallas exteriores y los patios de las fortalezas periféricas, donde resultó herido casi al finalizar la batalla a causa de una salva de flechas que los defensores de la Ciudadela habían arrojado a modo de contigencia.

Hechos posteriores a la caída del Rey Exánime. Editar

Durante el segundo Cataclismo, Tasarion volvió a Quel'thalas y su colaboración se limitó a la de ayudar con las mareas de heridos y desprovistos que sobrevivieron a los iniciales ataques del Dragón Aspecto. Una vez se hubo estabilizado la situación y se llevó la guerra a los territorios Crepusculares decidió volver a Terrallende. De su estancia en los restos de Draenor, es todo puro misterio y no se volvió a saber más de él -de saberse- hasta que tuvo lugar el estallido de la Guerra Civil en la Horda. Tasarion, presumiblemente, se situó del lado de los insurgentes elfos de sangre y combatió a las tropas garroshistas, participando también en el asalto a Orgrimmar desde la puerta norte. Desde entonces no volvió a aparecer en escena hasta la invasión de la conocida como la Horda de Hierro, contra la que peleó frente al Portal Oscuro para abrir el camino a Khadgar, Thrall y el Vindicador Maraad. Desde entonces, su localización ha sido puro misterio.

El regreso de la Legión. Editar

Con el regreso de la Legión Ardiente, Tasarion se puso en contacto con Seldune Namardan para volver a ofrecerle sus servicios y prestarle su ayuda en la lucha contra los demonios, inscribiéndose así en el grupo conocido como El Sigilo. Actualmente colabora con sus compañeros en las inhóspitas costas de las Islas Abruptas.

AparienciaEditar

Gozando de una altura próxima al metro noventa y de una complexión atlética fruto de un intenso y riguroso entrenamiento, posee un cuerpo definido y visiblemente bien cuidado. De marcada musculatura, su torso se halla cincelado en pecho y abdominales y espalda, dorsales y brazos son anchos y fuertes. Pese a todo, no se trata de una apariencia excesivamente musculada, conservando la grácil y esbelta figura propia de los de su raza.

Su rostro, simétrico y de facciones marcadas no denota a simple vista su avanzada edad, que sólo es visible cuando uno se fija con detenimiento en las marcas que la edad ha ido perfilando. De pómulos altos y de ojos verdes y fulgurantes fruto de su exposición a la magia vil. Tiene una pequeña cicatriz en la mejilla derecha, recorriéndole parte del pómulo.

Su cabello, por lo general largo, es de un intenso color dorado que brilla al reflejo de la luz del sol. Acostumbra a llevarlo obsesivamente cuidado y de un aspecto impecable, dejándolo caer por encima de sus hombros y a su espalda.

CarácterEditar

Meditabundo es quizá una de las palabras más acertadas a la hora de describir a Tasarion. Prefiere mantenerse en silencio y ajeno a cuanto le rodea, evitando hablar si no es necesario o si su intervención no es requerida, prefiriendo siempre el mero análisis de las palabras de quienes debaten a su alrededor que de aportar él ideas si no las considera adecuadas o necesarias.

Altivo y en parte condescendiente con quienes considera inferiores, inexpertos o incompetentes, destaca su aversión por los no-muertos incluso si se trata de Renegados, al igual que por los orcos tras los últimos acontecimientos que derivaron en la Guerra Civil. Frío, calculador y seco con quienes no tiene confianza, tan sólo se muestra afable y atento con aquellas personas con las que siente un especial afecto.

AllegadosEditar

  • Alto Elfo.gif Varedis Ilmarë: Padre (Fallecido)
  • Alta Elfa.gif Ilthine Valathrien: Madre (Fallecida)
  • Elfa de Sangre.gif Seldune Namardan: Amiga

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