Fandom

Wiki Errantes

La leyenda del Partepechos

1.451páginas en
el wiki}}
Crear una página
Comentarios0 Compartir

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

Relato escrito por Gourg. Hilo original aquí.



El elfo nocturno se agitó incomodo en su asiento mientras el público a su alrededor rugía entusiasmado ante el combate que se llevaba a cabo en la arena de gladiadores. No podía soportar el fuerte olor de taurens, humanos, orcos, enanos, trols y mestizos, los cuales algunos rozaban el atentado contra la querida naturaleza de la hermana de Norzdomu, la serena Ysera, ni sus gritos de apuestas, insultos variados y proyectiles de saliva, los cuales casi impactan su blanca toga. Solo podía rezar para que su contacto no tardarse.

Abajo, en la arena, pudo observar como el orco que luchaba con un hacha desvencijada de una mano y un escudo que había visto mejores días, saltaba hacia delante en una carga casi suicida contra un ogro hechicero bicéfalo que estaba lanzando su mejor repertorio de bolas de fuego y hielo contra el piel verde, desvaneciéndose en el momento que el hacha del orco se acercaba más de lo que deseaba. El abucheo de la grada por la cobardía, otros más sensatos lo llamaban astucia, era general y las apuestas de los incautos por simpatía al orco se hacían a niveles que muchos del publico terminaría pagando sus deudas como esclavos para los ganadores si no eran suficientemente ágiles.

Gourg, así se llamaba el orco, había sido condenado por atravesar con su hacha a una magistrix en Lunargenta por eludir la detención por amenazas. El elfo nocturno sospechaba que había algo más, quizás los elfos de sangre indujeron al orco a un estado mágico de frenesí para que cometiera un crimen que no hubiera cometido en otra situación y utilizarlo para sus ambiciones políticas o quizás fuera demasiado estúpido como para contener su ira ante la típica arrogancia. Sea como fuera, su contacto tenía interés en ese orco y más valía que se diera prisa o no valdría explicación alguna.

-¿Y bien qué te parece como lucha?- dijo una voz grave, casi reverberaba a la espalda del elfo. Una figura claramente de orco, ataviado con la pesada y negra armadura de la Orden de la Espada de Ébano había empujado sin demasiada dificultad a los asistentes al combate para hacerse un hueco.

-Herida Espeluznante... llegas tarde. Tu nieto esta próximo a ser derrotado. El ogro al que le han enfrentado tiene unas cargas arcanas de defensa muy poderosas, y el muchacho ni lo sabe. No se como pretendes que sirva a los planes del Maestro.

-Ha luchado con ellos. - replico el caballero de la muerte.- Lo sabes, si mejora su capacidad de combate contra seres arcanos y de los de tu estirpe, podréis limpiar vuestro expediente de esas ovejas negras.

La batalla en la arena llegaba a su clímax, Gourg había sido estampado contra la pared por un impacto arcano y una barrera de hielo le mantenía sujeto a la misma. El ogro hechicero estaba canalizando su conjuro estrella, la arcan-explosión, que emulaba una piro-explosión de dos veces mayor tamaño usando el elemento arcano.

-¿Que ganas tu con esto Grimlurk?, Pues esa es la traducción de tu nombre, Herida Espeluznante. ¿Que ganas ayudarme a mi y al Maestro, demonio?-replico el elfo nocturno

Mientras tanto, Gourg rugía mientras reventaba la barrera de hielo cargando contra la bola de energía que representaba la arcan-explosión y el orco hechicero terminaba el lanzamiento de la misma.

-Es mi nieto, y ya más adelante tu gente me debería un pequeño favor. No pido mucho.-el rostro cubierto por el yelmo mostró una siniestra sonrisa que sobresaltaría hasta a un dragón.

La bola gigante arcana se dirigía como un rayo hacía el orco que llevaba también una ruta de colisión contra la misma; con un ultimo paso saltó hacia adelante lanzando un hacha de guerra. -De acuerdo. Trato hecho.- El elfo nocturno se alzo en el momento del choque.

La bola de energía estalló delante de todos los espectadores y una multitud de gritos resonaron debido a que el fogonazo de luz arcana que junto al polvo desatado los cegó. Cuando su ojos pudieron ver algo, del piel verde solo había quedado un tabardo destrozado de Grito Infernal de la unidad asignada a Tol Barad, y el hacha de guerra clavada profundamente en el pecho del ogro hechicero, que aun de pie, no sabía que había muerto.

Tras media hora de deliberaciones, con varias amenazas de muerte, sobornos y favores que harían sonrojar a una !@#$%^-* goblin sobre quien había ganado. Se decidió que el campeón del Anillo Carmesí seria Gourg Rompelomos; dado que solo se podía certificar el fallecimiento del ogro hechicero, mientras que nadie, que se haya atrevido a decirlo, pudo ver como el cuerpo del orco se desintegrarse en la arcan-explosión

El elfo nocturno y el caballero de la muerte ya no se encontraban allí cuando el publico empezó a gritar el nuevo apodo del gladiador desaparecido: ¡Parte-pechos, parte-pechos, parte-pechos! Durante el resto de la noche fue la llamada al campeón perdido.

Pero esto, solo es el principio de la historia.

Spotlights de otros wikis

Wiki al azar