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I Cónclave Druídico

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I Cónclave Druídico
Imagen de I Cónclave Druídico
Información del evento
Fecha 04/09/2013 - ??/09/2013
Lugar Kalimdor y Rasganorte
Participantes
Dargwen
Bliant
Elnna
Lillias
Laranthilas
Promotores
El Círculo Cenarion

TrasfondoEditar

En la lejanía, se observa un cuervo de la tormenta, sus alas violetas brillan ante el fulgor de desprende Teldrassil. De vez en cuando, extenuado, para sobre las ramas del árbol, para beber del rocío que hay acumulado en sus hojas, por cada gota recibida, una pequeña esperanza surge dentro de su cuerpo alado, dándole las energías suficientes para terminar el viaje.

En Darnassus, parece buscar algo, un hogar, quizás un nido, pero al llegar a una zona cerca del templo de la luna, el cuervo estira sus alas y rápidamente se transforman en extremidades humanoides, poco a poco formando a una bella elfa de la noche, cuyo aspecto salvaje habitual estaba aún más acentuado, debido a su largo cabello cubierto de hojas y plantas. Parece muy agotada, procurando acostumbrarse de nuevo a su forma original, pero, si uno se fija atentamente, puede ver como en su cara hay un gesto de satisfacción.

Al entrar, parece tentada en irse a la cama, pero una parte de ella se lo impide, pese a que el amanecer está surgiendo y Darnassus comienza a dormir. Shaendris Faunaespesa se sienta sobre su escritorio, coge una pluma, que pertenecía a la forma de cuervo de su primer Shan'do, ahora desaparecido. En sus cajones, escoge su tinta favorita, de un tono violáceo, toma uno de sus grandes pergaminos y comienza a escribir. Ella tenía la costumbre de tomar apuntes de todo lo que le sucedía, para que sus recuerdos no se perdieran entre los siglos de su existencia, quería atesorar cada recuerdo vivido. Y el que iba a relatar en aquel momento, era uno de esos que no sería capaz de perdonarse a sí misma si algún día no lo recordase con exactitud:

"Pese a mi agotamiento, no puedo dejar de escribir, no esta vez. Hace un tiempo, el honorable círculo cenarion buscaba a un grupo de druidas que fueran capaces de llevar a cabo una misión de vital importancia, uno de los honorables druidas del Claro de la Luna, me dejó a mi al cargo de explicar la situación a los druidas que estuvieran dispuestos a participar en dicha aventura.

Y tan sólo hace unos días, me dirigía hacia el claro de la luna, donde su paz te envuelve y es de los pocos sitios que mis ojos han visto que jamás me canse de admirar su belleza, cualquiera que pase por allí, sentira en su ser la fuerza y el poder de Elune, y de su glorioso hijo Cenarius, están presentes en cada hoja, cada camino, cada madera, de ese magnífico lugar.

Al llegar al sitio de encuentro, no podía nada más que sonreír al ver a un grupo de druidas esperando. Rápidamente me transformé para que vieran mi forma original y así poder saludarles a cada uno. Me agradó ver caras nuevas y por supuesto, a mis amigos. De los nuevos que he podido conocer en este viaje, están la pareja druídica de Bliant y Dargwen, ambos honorables. Puedes percibir su unión con la naturaleza desde lejos, y su amor, que es capaz de traspasar cualquier tormento, es admirable por todos. Otro gran druida llamado Zeroth cuya habilidad con los ungüentos curativos nos ayudó más tarde al volver de la misión. De mis conocidos, estaban la Shan'do Elnna, siempre dispuesta a ayudar, y la nobleza de su corazón quedó expuesta ante todos aquel día. El venerable Laranthilas, más antiguo que el mundo mismo con su infinita sabiduría, estaba presente junto a su Tero'shan Lillias, una druida con mucho potencial que cuida más de su Shan'do que de ella misma, haciendo que sea una persona aún más admirable.

Y por supuesto, estaba Indron de la Tempestad, mi amado, la luna de mi vida, cuyo porte y afinidad con la naturaleza es admirable, que ha sido el único que en siglos ha logrado que mi corazón lata desbocado y con pasi....""

Shaendris hace una pequeña pausa mientras está sonrojada, prefiere dejar su opinión sobre Indron para otros de sus pergaminos más privados.

""..en definitiva, uno de los mejores elfos que he conocido. Hicimos las presentaciones correspondientes y pude comprobar que cada uno individualmente estaba preparado para esta misión, así que no les hice perder más el tiempo. Ya tendríamos tiempo de conocernos en los años venideros, y el tener ese pensamiento, reconforta mi alma.

Haciendo memoria, intentaré plasmar aquí las palabras con las que les expuse la situación:""



"Permitidme que os hable de los árboles del mundo. Muchos todavía piensan que Nordrassil y Teldrassil son los únicos que han existido, y que tan sólo Teldrassil; no recibió todas las bendiciones de los dragones... *Recuerda como negaba con la cabeza*

Hubo más..antaño, cuando Azeroth aún no se había fragmentado y era un único continente, nuestros honorables ancestros plantaron otra semilla, muy al norte de donde nos encontramos ahora...lo llamaron Voldrassil.

Voldrassil se irguió fuerte y robusto, y era todo un orgullo para nuestros antepasados. Fue, durante su corta existencia, un motivo de alegría para los druidas, ya no sólo tendríamos la bendición de tener un árbol del mundo...tendríamos dos.

Si ya los Kaldorei teníamos la inmortalidad con Nordrassil bendecido ¿Qué nuevas vendrían a nuestro pueblo teniendo a Voldrassil también? Las posibilidades eran inimaginables, pero nada salió como estaba planeado...

Al igual que Teldrassil, este nuevo árbol no fue bendecido, muchos se consternaron ante tal noticia, pero los kaldorei con el tiempo, no se preocuparon tanto, ya que gracias a Nordrassil, aún teníamos nuestra preciada inmortalidad, aunque muchos de los nuestros, los druidas, no pensaban igual...

Al estar tan unidos con la madre naturaleza, rápidamente se percataron que había un problema más allá de tener un árbol del mundo sin bendecir. Voldrassil, estaba corrupto desde sus raíces. Sus raíces habían topado con un ser poderoso, oscuro y corrupto. Efectivamente, Yogg'Saron, uno de los Dioses Antiguos, había mancillado nuestra creación. Haciendo que todo lo que manara del árbol, extendiera su corrupción.

Intentaron ocultarlo, y con la tapadera real de que los Dragones no habían bendecido a Voldrassil, decidieron destruirlo, y así lo hicieron. El árbol cayó, y su tronco se astilló en pedazos, parecía que el trabajo había concluido...

Pero de nuevo, no ocurrió lo esperado. De sus restos, en su corazón, sus lágrimas y extremidades caídas, aparecieron criaturas corruptas en forma de...*Hace una mueca de asco* mocos apestados...que hacen que los restos de Voldrassil lloren.

Seguro que lo habéis percibido, en vuestras meditaciones, en vuestro sueño...En Rasganorte, concretamente en las Colinas Pardas, yace un Voldrassil corrupto en busca de ser sanado. Debemos ayudarle, y acabar lo que ya fue empezado. Ahora ya no se conoce a Voldrassil por su nombre, los Fúrbolgs que allí residen, presos de su corrupción, han enloquecido y han convertido los restos del árbol en su nuevo hogar, Fauceparda. Y en su interior, hay que algo que debemos paliar.

Está creciendo un nuevo árbol, mis queridos hermanos, con la diferencia de que ya ha nacido corrupto. Debemos impedir su crecimiento y destruirlo, si no, no sabemos las desgracias que pueden acaecer sobre Azeroth con un árbol del mundo corrupto.

Os ofrezco que me acompañéis, partir ahora sin demora, entre todos daremos nuestros mayores esfuerzos y lo lograremos. Será un viaje largo y difícil...pero es necesario. Por el bosque, la sangrevida del mundo, y por el bien de Azeroth""



Shaendris se estira sobre la silla, parece cansada pero vuelve a mojar la pluma en la tienta para seguir:

<<Rápidamente, y puedo recordar esto con orgullo, mis hermanos se unieron en la misión, cada uno a su manera y con sus habilidades. Mis hermanos decidieron nombrarme la guía de esta expedición, ya que yo hace unos años había estado explorando la zona y conocía algunas rutas seguras, sobre todo para los druidas más jóvenes.Tenía trazada una ruta tradicional para los druidas que no manejaran con exactitud la forma del cuervo de tormenta, pero el druida Bliant nos consiguió una Tripulación desde la aldea Ruth'Eran, cerca de Darnassus, para partir directamente hacia Fiordo Aquilonal, en el puerto de Valgarde. Eso nos ahorró mucho tiempo y esfuerzo, con lo cual nunca podré agradecerle lo suficiente a él o a la amable tripulación, que no nos pidieron nada a cambio, otra señal por la que se notaba que Elune bendecía esta misión.

Los recuerdos del viaje, para mí, son confusos, ya que junto a Bliant, nuestra tolerancia con la mar no es que sea muy admirable, y pasamos unos días enfermos entre jadeos y mareos. Al menos, Indron estaba a mi lado, a él parecía no importarle el ir y venir del barco.

Cuando al fin llegamos al puerto de Valgarde, no teníamos tiempo que perder, nos transformamos en nuestras respectivas formas de viaje (Unos en cuervo, otros por tierra en forma de ciervo) y salvo pequeños descansos, intentamos no parar en demasía hasta llegar al Refugio Pino Ámbar, donde allí nos dieron cobijo y para que descansáramos de nuestras transformaciones, nos ofrecieron unos caballos para hacer el resto del trayecto más ameno.

En cuanto nos pusimos en marcha, al acercarnos a los restos de Voldrassil el dolor y la corrupción eran insoportables, todavía me duele el corazón al recordarlo. Nos separamos en grupos, y grupo entró en los restos más afectados de Voldrassil (Los llamados, lágrimas, extremidades y corazón). Luchamos contra los mocos corruptos, tomamos muestras y en cuanto vimos el hedor y la putrefacción que había, intentamos paliarla con nuestros poderes en conjunto, y puedo decir con orgullo que lo conseguimos, pero todavía nos quedaba la peor parte.

Al terminar de sanar esas zonas corruptas, al anochecer nos dirigimos a Fauceparda, donde se concentraba toda la corrupción del lugar. El escenario era desolador, los Fúrbolgs estaban enloqueciendo, luchando unos contra otros, y de sus heridas manaba un asqueroso líquido negro que desprendía un hedor terrible, demostrando que la corrupción, una vez ha llegado a la sangre...daba a entender que tendría difícil solución.

Intentamos infiltrarnos dentro de Fauceparda sin ser vistos, pero unos pequeños grupos nos encontraron, parecía que no querían luchar realmente contra nosotros, en realidad, daba igual cual fuera su oponente, su maldad les cegaba. Tratamos de dejarlos inconscientes para no tener que quitar el equilibrio del lugar, e intentamos sanar su corrupción. Sus cuerpos expulsaban unos gases corruptos cuando les sanábamos, pero con mucho pesar puedo asegurar que la corrupción era tan fuerte que creo que muchos de ellos aún estarán tocados por la locura.

En cuanto llegamos al interior, vimos nuestro objetivo, el nuevo árbol, crecía en el fondo de Fauceparda, estaba creciendo rápidamente, más de lo que cualquiera de nosotros esperábamos. Estábamos agotados, pero organizamos unas hogueras alrededor para quemarlo, junto a otros hechizos de sanación para quitar la máxima corrupción posible del lugar. Mi alma aún se resiente al ver aquel árbol arder, no me gusta sanar algo a base de destruirlo, pero en este caso era necesario y la única opción posible.

Al terminar, nos felicitamos mutuamente por el buen trabajo, pero los Fúrbolgs estaban muy alterados, por encontrarse confundidos ante los nuevos cambios de su alrededor y por nosotros, los intrusos en su hogar. Casi no teníamos fuerzas para volver todo el camino hasta Kalimdor, así que reunimos todas nuestras energías y nos teletransportamos al Claro de la Luna, antes de que los Fúrbolgs nos alcanzaran.

Bliant estaba extenuado, e Indron, por amor a su amigo le cedió casi toda su energía para que Bliant pudiese volver junto a su amada Dargwen, en los Baldíos. El resto decidimos descansar y analizar las cenizas del árbol quemado y las muestras de los mocos, intentando averiguar dónde estaba la raíz del problema.

Hicimos un gran trabajo y me llena de regocijo. Todavía queda mucho por hacer, pero me tranquiliza pensar que hoy Azeroth está un poco mejor, y la tierra, descansa durante unos instantes. Seguiremos luchando, seguiremos sanando y amando a la tierra.

Nunca podré estar más agradecida para con mis nuevos hermanos y compañeros ya conocidos, ya que sin ellos todo esto no habría sido posible.>>

Shaendris quiere escribir más, pero el día ha llegado y el sueño la vence, se dirige hacia su lecho...espera descansar, dormir sin soñar, para no tener pesadillas.

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