Fandom

Wiki Errantes

Diario de Investigación Nº 26: El Lenguaje de la Sangre

1.451páginas en
el wiki}}
Crear una página
Comentarios0 Compartir

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

Primer DíaEditar

El acero se fundía, la carne era consumida y la esperanza destrozada bajo aquel engendro abisal. El Altonato salió de su tienda con presteza mirando al demonio con confusión, sabedor de que era el único que podía siquiera plantearse enfrentarlo.

Pero... No podía. Y lo sabía. Las llamas pronto lo envolverían, y mientras sus esfuerzos se dedicaban a mantenerle con vida el resto caída de forma inexorable. Aquellos ojos, no más que sensibles órganos arcanos atravesaron la mirada del arcanista, que sintió como algo en su mente se hacía pedazos. Todo estaba perdido, y sin embargo...

Su pierna estaba bien.

[...]

El tiempo pareció detenerse, y la realidad deformarse ante su confusión. Los gritos y agonías pasaron a ser risas. El rugiente fulgor de las llamas, al crepitar de una hoguera algo lejana. Aquella mirada vacía, carga de un odio ancestral, al techo de la tienda en la que dormía. No era más que un sueño. Su segunda pesadilla.

Se puso en pie, haciendo caso omiso del dolor que todavía le hacía cojear. Podía sentir algo peor que el dolor, aquella sucia energía recorriendo cada fibra de su ser, lo que no hacía más que aumentar su impresión de que aquella no sería una buena noche. Era su segundo intento de dormir, y no se arriesgaría a un tercero tras los primeros resultados.

Suspiró, saliendo de las tiendas y dejándose descubrir por el brillo de la luna, que relucía en todo su esplendor incluso en Crestagrana. La conversación seguía junto a una de las hogueras que permanecían encendidas, pero ninguno de los participantes vislumbró siquiera al mago alejándose de allí, y mucho menos sabría explicar su desaparición.


[...]

Su taller permanecía exactamente del mismo modo en el que lo dejó. Nadie más entraba allí o sabía siquiera de su existencia. No en vano, ni siquiera tenía una puerta. No desde hacía mucho tiempo. Alejó sus pensamientos de las pesadillas que todavía surcaban su mente, tratando de enfocarla a cualquiera cosa que pudiese resultar productiva; una tarea que no era fácil.

Enseguida desechó la idea del trabajo manual; El trabajo de las gemas merecía toda su atención, además de que era un gasto notable de energías. Unas energías que en ese momento no poseía; aunque la razón de peso era que sencillamente, prefería seguir de pie.

Examinó con cuidado su despacho en busca de cualquier cosa que pudiese resultar interesante. Cualquiera cosa bastaría, incluso uno de sus muchos diarios. 

Jm... - Resopló con cierta ironía cuando sin darse cuenta, en sus manos ya descansaba las últimas notas escritas de su primer diario. El único inacabado. Quizás... Quizás fuese el momento de dar una nueva perspectiva.

Mojó la pluma de hipogrifo con sumo cuidado en el tintero, posando un nuevo pergamino frente a él, en el escritorio de pecho. Su mente se enfocó al instante de forma inconsciente en la tarea que estaba por venir, sabedora de que cualquier fallo o divagación podría dar al traste con todo su trabajo.



Diario de Investigación Nº 26: El Lenguaje de la Sangre

Búsqueda: Poder. La Comprensión de la Magia Inherente al Mundo


Fuentes de Conocimiento

Estudios avanzados en Eldre'thalas

Respuestas evasivas de mi antiguo mentor

Nociones básicas de encantamiento e inscripción

Historia antigua

Testimonios de aventureros y soldados enviados al Techo del Mundo

Testimonios escritos de la raza Enánica y oral Taurahe


Hipótesis Básicas

Siguiendo la búsqueda de la respuesta al 1º Diario (Único incompleto) me asaltan grandes preguntas. La Sangre del Mundo; llamada así por los salvajes Kaldorei y Líneas Ley por los Altonato; son la esencia del mundo. Es la vida que lo recorre, que lo marca y deforma a su antojo. La magia es caos, y por lo tanto es un regalo que debe ser usado con precaución; Algo que ya hemos aprendido tras la llegada de La Legión a nuestro mundo.

Si el mundo necesita de magia para vivir, el mundo es magia (Un conjuro). La magia recorre cada ser y objeto inerte, desde las criaturas salvajes a las piedras y las dota de carácter y esencia. Les hace ser lo que son. Al igual que el conjuro es creado a partir del Patrón y moldeado después por este ¿Por qué Azeroth no iba a ser igual?

Los Patrones que forman las Líneas Ley están más allá de nuestra compresión (Al menos por ahora) pero sabemos que dicha magia, la magia pura y bruta, la magia de la creación existe. La magia Rúnica.


Experimentos previos

Ninguno, ya que esta magia está más allá de mis facultades. La teoría se basa en la observación del Azeroth que conocemos, y no es complicado llegar a dicha conclusión siguiendo un análisis básico: ¿Por qué Quel'thalas tiene una mayor concentración de la energía arcana, y por qué la magia ligada a la Conjuración es parte misma de la esencia de sus moradores?

¿Por qué Un'goro permanece dormido e imperturbable al paso de las eras mientras que Gnomeregan era un amasijo de enloquecidos avances tecnológicos?

¿Por qué dos piedras, encontradas de forma natural en el mismo lugar tienen diferentes brillos?


Primeras Conclusiones

Algo hizo que el mundo llegase a ser como es. Algo marcó las diferencias, aquello que dio forma a nuestro mundo nos hace, de forma inconsciente o no, adaptarnos a él. O quizás y mucho más probable, nos moldee siguiendo un objetivo concreto.

De no existir ese "Algo" nuestro mundo no presentaría diferencia alguna. Las razas inferiores aprendieron a ver esas señales, buscar las sinergias que ofrecen estos patrones primigenios y vincularon estas de un modo sencillo. Cuanto más alto, mayor es el frío y menor la presión. La presencia de grandes depredadores implica un desarrollo destinado a eludir a estas razas torpes por naturaleza.

Aunque útiles y ciertos, estas explicaciones no hacen más que arañar la superficie. Algo creó, y sigue creando las circunstancias correctas para que el desarrollo suceda. Es magia, una magia antigua y eterna que carece de sutileza alguna. Sus efectos son abrumadores, y sus patrones... perfectos. Fuera del alcance del incluso más anciano Altonato.

El lenguaje del mundo...



El altonato dejó la pluma de hipogrifo sobre la mesa de su taller, que mostraba claros signos de desgaste después de tantos diarios escritos. Pronto debería hacerse con otra. Sus ojos plateados relucieron un breve instante hasta que finalmente vislumbraron lo que buscaba; Un tomo, un tomo casi arcaico y aun así en perfecto estado. Si tu mirada se hubiese cruzado con él nada te habría llamado la atención, pero para el altonato era mucho más de lo que sus envejecidas cubiertas dejaban ver.

- Quizás... -Sus palabras rasgaron el silencio imperturbable que los trazos de la pluma sobre los pergaminos habían dejado al cesar. 

Camino hasta la estantería, acariciando cada una de las grietas que poseía el cuero que lo recubría. No se atrevía a desvelarlo siquiera, como si aquel singular escrito pudiese tomar consciencia de si mismo y las ideas del altonato. Pero era una posibilidad, una posibilidad que el Altonato se había obligado a no despreciar.

Sus labios violáceos dibujaron una irónica sonrisa al tiempo que volvía a empujar el enorme y pesadísimo baúl con la misma facilidad que moverías una pluma. Claramente, necesitaba dormir. Sabía lo que aquello podía significar, un precio sencillamente demasiado alto. Al menos, por el momento.

- Quizás...


Segundo DíaEditar

Su presencia en el Taller era lo único que lo mantenía con vida; la luz del sol parecía no existir en aquella habitación, pues ni siquiera tenía ventana alguna. La única iluminación era la que porporcionaban los cristales arcanos colocados estrategicamente a lo largo de la instancia. Una luz que parecía... marchitarse.

Se acercó al liviano cristal de color violáceo (aunque no fuese más que lo que el brillo arcano que emitía dejase entrever) y lo sostuvo en su mano, estudiándolo: Frágiles, sí... pero fiables. El Altonato cerró sus ojos en claro deseo de enfocar su mente, imbuyendo la gema de un flujo leve pero constante de maná. 

Su duración oscilaba alrededor de más de dos semanas sin ningún tipo de manteniendo alguno, y cuando su luz comenzaba a empalidecer... bastaba con eso. La renovada luz artificial acarició su visión incluso con los párpados cerrados, pero el altonato ni siquiera dedicó una mísera mirada a aquella herramienta, colocándola en su sitio mientras miraba todo lo que había traído a aquel lugar con él:

Ocho soportes, no más que pequeñas estructuras de alrededor de treinta centímetros de altura; siete de madera y uno de piedra. Para este último había tenido que hacer un segundo viaje, así que cuando su mirada rozó el frío tacto de la piedra pulida esbozó una mueca de desagrado.

- Jm... - Resopló, apartando tan inconveniente de sus pensamientos. En su túnica también traída una nueva pluma, destinada a ocupar el lugar de la antigua que, con toda seguridad, ya merecía pasar a mejor vida - Veamos...


[...]

Usó una de las mesas auxiliares, una que ni siquiera recordaba haber usado nunca. A lo largo de esta y describiendo un círculo casi perfecto se mantenían los siete soportes mundanos. Ni siquiera se había molestado en descubrir o no si sus formas y proporciones eran bellas; nada de eso tenía importancia en su mente más allá de su mera utilidad.

En el centro, el pequeño pedestal de piedra. Con esfuerzo, había adecuado la parte superior de estos para albergar una gema sin brillo alguno, mientras que trazados en la mesa quedaron grabados delgadas líneas y patrones, que unían todos los soportes de madera con su epicentro: A primera vista, un simple aunque funcional circuito mágico.

Pero el pedestal de piedra no sostenía gema alguna: Sus terminaciones eran más amplias, dejando espacio a algo desconocido del tamaño de la cabeza del elfo: La pieza central, la misma esencia del experimento. Y no la pondría hasta que fuese el momento preciso.

Observó con detenimiento su obra, siguiendo con ojo crítico cada uno de los minúsculos símbolos y patrones inscritos a lo largo del organigrama (Porque no podía ser tan sencillo proviniendo del altonato). Todo parecía en orden, a la espera de ser usado. Dirigió una rápida mirada hacia el nuevo arcón que descansaba al fondo del despacho, como asegurándose de que todavía seguía allí: No más que un pequeño cofre de madera, sin cerradura.

Con todo esto en la mente se dirigió nuevamente a la mesa del taller, donde todavía descansaban los retazos del último diario escrito. Tomó la pluma, mojándola por primera vez en la tinta como si esto fuese parte de un ritual que durante años repetiría sin cesar. Tomó el escritorio de pecho y lo colocó en posición, apoyando su espalda contra la pared.

 

 


Diario de Investigación Nº 26: El Lenguaje de la Sangre

Búsqueda:  [...]

Hechos

En el pasado, el conocimiento del Lenguaje Rúnico (a partir de ahora denominado así) era recogido y usado al menos parcialmente por algunas de las razas primitivas de Azeroth. Se puede encontrar estos singulares testamentos en dos razas: Los Enanos, que intentaron pasar de una generación a otra dicho conocimiento primordial de forma escrita. Al parecer poseían un vasto conocimiento rúnico.

Los Tauren, o con más exactitud sus antepasados (los Taunka) dominaban al menos de forma parcial este lenguaje; heredando este conocimiento vía oral a los jóvenes prometedores.

Y ambas razas, con sus propios medios y singularidades, fracasaron.

En algún momento dicho conocimiento cayó en el olvido, desapareciendo de la mente de ambos pueblos. Atribuyo esto a la falta de organización de ambas razas primitivas, ya que aunque la raza Enánica trató de dejar constancia escrita, el sinfín de conflictos debió de costarles su supervivencia en la historia. Un Altonato no habría cometido ese error.


Actualidad

La Magia Rúnica fue redescubierta en Rasganorte, de la mano de los Enanos férreos (Antepasados de los enanos). No hace falta un análisis profundo para ver por qué el propio Rey Exánime se interesó por las propiedades de estas runas y consiguió no en vano encontrar varias de estas: Escarcha, Nigromancia y Sangre.

Y nadie podría discutir sus efectos, al menos nadie que haya combatido con o contra un Caballero de la Muerte de la Tercera Generación. Manejan poderes más allá de su compresión, al alcance sólo de los arcanistas más poderosos y prometedores de la historia actual.

Otra fuente de conocimiento importante es sin duda, la propia Legión. Al menos en parte: El Rey Exánime fue creación de esta, al igual que la Hojarruna conocida como Agonía de Escarcha. 

Las imitaciones de inferior calidad de estas esgrimidas por otros caballeros de la muerte como el Barón Osahendido podrían haber sido creadas por el Culto de los Malditos, pero el poder de estas es notablemente inferior y nada comparable con lo que busco; además de que con la caída y purga de Scholamance el conocimiento habrá sido probablemente borrado de los anales de la historia.


Conclusión

Dada la agresividad de la que hacen gala tanto La Legión Ardiente y el Culto de los Malditos es improbable la obtención de información por parte de estos. El amargo olvido de los Taunka respecto al Lenguaje Rúnico y el celo con el que el Vuelo azul protegerá todo conocimiento que pueda poseer no deja muchas posibilidades:

Rasganorte: Los Hermanos Férreos. Diezmados, pero no exterminados. Esta es la mejor opción que pueda considerar viendo las limitaciones existentes. Si los enanos registraron en su día el conocimiento de las Runas por escrito, sin duda sus antepasados también lo guardarán. Aunque dudo que deseen compartirlo...




Dejó los pergaminos que hasta hacía unas pocas horas habían permanecido en blanco sobre la mesa, y poco después la lámina de madera que le servía como escritorio portátil. Suspiró para sus adentros, dirigiendo con impaciencia la mirada hacia aquellos soportes y gemas veladas que gritaban por su presencia.

Ya habría tiempo para seguir con sus estudios....


Tercer DíaEditar

El impío brillo de la gema crecía en intensidad, trasformando lo que había sido un débil color jade hasta convertirse en un verde amarillento incandescente. La joya tembló, sacudiéndose como si rechazase la corrupta magia que la llenaba. 

- ¡Maldita sea! - El altonato tuvo el tiempo justo para agacharse, mientras infinitos y diminutos fragmentos volaban en todas direcciones con un desgarrador estallido, al tiempo que una llama fel consumía hambrienta el soporte de madera.

Un rápido y poco meditado movimiento de su mano destruyó lo que había sido el minucioso trabajo que tantas horas le había costado al hechicero; sus dedos habían deshecho el costoso circuito arcano, y las seis gemas restantes se detuvieron poco antes de estallar como su desafortunada hermana.

Un gruñido impulsivo salió de la garganta del Altonato mientras con presura aireaba sus dedos, ahora quemados por la esencia del núcleo. Miró el estropicio que el experimento había causado y erigió un largo suspiro mientras contenía las llamas hasta ahogarlas bajo su magia.

Al menos había tenido la sensatez de colocar uno de los pedestales más cerca del núcleo por si algo así pudiera ocurrir. Aunque el peligro no había pasado todavía; las gemas, dañadas por la explosión dejaban fluir una minúscula parte de la energía del engendro abisal, y eso era algo que no podía permitir.


[...]

Las gemas ya no podían llamarse así siquiera; lo que tan solo hace unos minutos habían sido cristales arcanos ahora parecían un amalgama de rocas semifundidas y disgregadas: algo totalmente libre de todo uso a ojos del Altonato. El núcleo, la esencia del grandioso infernal que hacía tan solo unos días había tenido que enfrentar permanecía en su pedestal, sin haber causado daño alguno al soporte de roca maciza.

Por eso mismo era de piedra: La madera podía arder, pero destrozar la roca necesitaría algo más desvastador que las llamas. El sencillo soporte todavía aferraba aquella singular roca, cargada de patrones imbuidos con el objetivo de propagar la esencia vil por todo el cuerpo del demonio; al menos, mientras permanecía con vida

Tras cada paso, el chirriante y molesto sonido de los cristales al romperse sólo empeoraba la mueca de desagradado que por momentos, se dibujaba en el rostro del kaldorei. Colocó en posición el escritorio de pecho, tomando la pluma ya mojada con su mano izquierda.




Experimento Nº 54 del Diario de Investigación Nº 1


Objetivo inicial

Usando el núcleo latente de un poderoso demonio (raza Abisal) he tratado de dispersar las energías arcanas comprimidas en la magia vil que todavía almacenaba, redirigiéndola a través de un circuito a siete cristales arcanos (colocados a la misma distancia) con el fin de contener dichas energías y poder comprobar si el resultado era la purificación (parcial al menos) y transformación a energía arcana común.

Resultado

Podría estar muerto. 



- No... - Decía al mismo tiempo que la pluma realizaba los últimos trazados sobre el pergamino, con énfasis- volver...a hacer.- Se tomó unos instantes para liberar un violento suspiro- NUNCA.

Dejó caer el escritorio y el pergamino sobre la mesa, lanzando ambos con total despreocupación y mostrando una clara frustración. Tardaría semanas en deshacerse de la totalidad de fragmentos que habían invadido su taller por culpa de su temeridad ¿Cómo podía haber pensado siquiera que podría ser tan sencillo como eso?

El pensamiento de que al menos, seguía con vida, no era una atractiva recompensa para el altonato. Dirigió su mente hacia una tarea productiva; porque de lo contrario habría acabado destrozado aquel taller y todo el trabajo que tantos años de esfuerzo había costado. Tras largos segundos había conseguido serenarse mínimamente: Tendría que bastar.

Tomó la lámina de madera y la colocó de nuevo, apoyando la espalda contra la pared y volviendo a esgrimir aquella pluma; tranquilizándose tras cada trazo y volviendo en si.




Anexo del Diario de Investigación Nº 26: Uso de la Magia Rúnica (Inscripción)


Información básica

La Magia Rúnica es la magia que, usando los patrones naturales de las Líneas Ley es capaz de desatar potentes efectos arcanos ya que dichos patrones son más eficientes que los del lenguaje arcano común.

Aunque el mayor beneficio es sin duda que: No genera corrupción en el Taumaturgo.

El maná fluye por los patrones rúnicos ya que son los que de forma natural se encuentran en Azeroth, tejiendo así una urdimbre de complejidad infinita a la par que oculta; En contraste con el mago que crea patrones artificiales que, al redirigir el maná por ellos, causan corrupción en este por su acto de arrogancia.

Usar una runa requiere de dos acciones diferenciadas:


- La Creación de la runa propiamente dicha (siendo esta un conjunto de "letras" menores y sencillas); que debe ser inscrita sobre una superficie (Objeto o criatura).

- La Potenciación de la runa, proceso en el cual de dirige el maná a través del patrón creado y desencadenando el efecto de esta de forma similar a un conjuro.

Las Runas son la representación de los patrones formados de las Líneas Ley de un lugar concreto. Es decir: Cada lugar de Azeroth tiene el suyo propio, reflejándose con toda seguridad en él.


Tipos de runas según su función 


- Las Marcas; que deben ser inscritas sobre una criatura y cuyo efecto es inmediato tras su potenciación (Aunque seguramente, este último pueda ser retrasado hasta cierto punto).

- Los Glifos; que son inscritos sobre objetos, tienen realmente las mismas características que las Marcas.

- Los Sigilos; inscritos sobre cualquier superficie que tras ser activados por la presencia de cualquier criatura (o por el inscriptor tras la Potenciación si así lo desea) causan efectos de área. Tras la activación de un Sigilo, el efecto afectará a todas las criaturas en un radio cercano a diez metros, pero más tarde disminuirá hasta cinco.


Tipos de runas según su creación


- Runas Fugaces: Sencillas y limitadas, creados en pequeñas superficies de piedra o madera que, tras ser tocadas por el Inscriptor (potenciándolas) son lanzadas hacia el objetivo. Si la runa logra contacto con este, la runa se quedará grabada durante un corto periodo de tiempo sobre la víctima: No apta para efectos largos.

Nota: Dada su sencillez, un fuerte influjo de energía desestabiliza y destruye los patrones rúnicos. Fácil de neutralizar.

- Runas Descritas: Estas runas deben ser inscritas con un conjunto de pinturas y cinceles especiales, haciendo que su duración y complejidad pueda ser mucho mayor. Es el tipo de runa más común, pudiendo durar los efectos días enteros. 

- Runas Permanentes: Las runas permanentes necesitan de una superficie duradera (de tratarse de Marcas deberán ser directamente tatuadas sobre la piel) y deberán ser imbuidas con parte de la esencia del inscriptor. Estas runas no desaparecerán una vez terminada su duración, siendo tan solo necesario el proceso de Potenciación para reactivarlas.




Suspiró. Tras casi dos horas de trabajo se sentía mejor; aunque todavía maldecía para sus adentros el resultado del experimento.

Dejó el fruto de sus cavilaciones en la mesa y dirigió una larga mirada recorriendo cada recoveco de la sala; en estos momentos maldecía que no hubiese una puerta para echar a la calle todos los cristales como hacían las personas despreocupadas.

No había nada más que hacer con el Diario Nº 26, al menos por el momento. Pronto ni siquiera tendría tiempo para escribir nada más; marcharía de nuevo junto a los Lobos de Velavento. Necesitaba ver de qué eran estos capaces, si estarían a la altura de lo que en un futuro el Altonato podría pedirles.

Un viaje a los infiernos helados de las Tierras de la Muerte.

Spotlights de otros wikis

Wiki al azar