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Catarek

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Catarek
Imagen de Catarek
Información del personaje
Género Masculino
Raza Humano
Edad 28 años
Clase Cazador
Ocupación Cazador
Lugar de nacimiento Kul Tiras
Residencia Sin residencia fija
Estado Vivo

Trasfondo Editar

Catarek es el hijo de un soldado y la camarera de una posada en Kul Tiras, aunque el nunca fue deseado por sus padres.

Su infancia estuvo marcada por la ausencia de su padre y la creciente falta de cariño de su madre que más que intentar de cuidar de él  busco una y otra vez una excusa para deshacerse de Catarek. La única fuente de cariño resido en sus abuelos paternos, que trabajaban en una granja en el extremo norte de Kul Tiras, su abuelo más apegado al pequeño era un viejo y conocido cazador que había estado varios años de servicio en el cuerpo de marinos de Kul Tiras como artillero.

Catarek durante su infancia se crió con las historias sobre de su abuelo que le habló sobre las fieras batallas contra los Nagas y Murlocs que atacaban los barcos mercantes vitales para la economía de la isla, de forma que comprendió la importancia del comercio de su nación, además, aprendió durante este periodo a usar el arco y a adiestrar animales  para que le ayudarán en su cometido.

Por desgracia para Catarek cuando cumplió 16 años su abuelo falleció dejando un gran vacío en él lo que derivo posteriormente en una falta de objetivos en su vida, esto provocó que al cumplir los 20 años abandonará la granja dejando a su abuela ya enferma sola, debido a esto la mujer falleció poco tiempo después, aunque no afecto demasiado a Catarek que seguía sin rumbo en la isla de Kul Tiras.

Un día de invierno muy nublado Catarek buscaba algún rincón donde poder refugiarse de las primeras gotas de agua que empezaban a caer desde un cielo cada vez mas oscuro que al cabo de unos pocos minutos derivo en una gran tormenta. Ya empapado  Catarek se refugio debajo de un enorme puente del puerto junto con otros vagabundos, cada uno se encontraba alejado de otro, ninguno parecía tener ganas de mirar al resto, como si aquella visión solo produjese un reflejo de lo que se habían convertido. En este momento Catarek se dio cuenta que el merecía algo más que buscar la oscuridad de un viejo puente así que en mitad de aquella tormenta salió con sus ropas aun empapadas y se dirigió a uno de los edificios mas imponentes del puerto. El edificio de la Marina.

Por aquellos días la plaga aun era muy fuerte en los Reinos del Este, Arthas ya había producido varias masacres de civiles en el devastado reino de Lordaeron y llegaban las primeras historias del oeste desde las lejanas tierras de Kalimdor. 

Catarek llego al edificio al majestuoso edificio, la sala principal estaba decorada con grandes cuadros que mostraban el poder marítimo de Kul Tiras, al fondo había dos oficiales que no perdían de vista a Catarek que indiferente avanzo hacia una pequeña mesa donde se encontraba una joven que tomaba los datos a los nuevos reclutas, cuando le llego el turno a Catarek uno de los oficiales interrumpió la entrevista y lo saco del edificio, resultaba que este oficial había sufrido alguno de los numerosos hurtos  de Catarek en la ciudad y aun rencoroso con él le dio una paliza que dejo a Catarek magullado durante varios días, además de ser encarcelado indefinidamente en una húmeda mazmorra, la comida era escasa y las ratas abundaban por doquier lo que llevo en más de una ocasión a los presos a cazarlas para poder tener algo que comer. Catare estuvo un total de siete meses en la mazmorra hasta que un día sin previo aviso unos guardias le pusieron un saco en la cabeza y luego de unos cuantos golpes que lo dejaron inconsciente despertó encadenado a los remos de una galera de guerra y durante varios meses estuvo obligado a remar sin apenas descanso. 

Durante una de las travesías que un un principio parecía tranquila el barco fue atacado por un vermis de escarcha, el agua al rededor del barco quedo congelada y el barco quedo atrapado en mitad de la nada, el ambiente dentro del barco era completamente catastrófico además comenzaron a escuchar arañazos por todo el casco, algo se acercaba desde el exterior, los guardias repartieron armas a los esclavos y todos se prepararon para lo peor, una gran cantidad de muertos vivientes estaban rodeando el barco, todos los tripulantes del barco pidieron fuerza a la luz para la batalla que se avecinaba. Catarek había recibido para defenderse un remo partido por la mitad y estaba totalmente derrotado antes si quiera de comenzar la batalla.

La batalla comenzó cuando se escucho un horrible grito de dolor desde uno de los laterales del barco. Un muerto había atravesado con una flecha la clavícula de uno de los guardias. Entonces de la nada centenares de muertos cargaron contra la tripulación del barco que no superaba los setenta hombres. Era una derrota segura. En pocos minutos solo quedaban Catarek y nueve hombres mas que aterrorizados se refugiaron  en el camarote del capitán, allí atrancaron la puerta y esperaron lo peor. Sin embargo los muertos no golpearon la puerta, por suerte para ellos un barco que viajaba a Los reinos del Este desde Darnasus socorrió a el maltrecho y semi hundido barco, los elfos consiguieron diezmar a los muertos que retrocedieron hasta perderles la vista.

Los elfos echaron la puerta abajo y vieron a los diez hombres temblorosos y en posición de defensa. Catarek y los otros nueve hombres subieron a la nave élfica y allí les dieron de comer y sanaron sus heridas, luego de esto llegaron a Claros de Tirisfal.

Los elfos permitieron marcharse a los hombres y les dieron provisiones para que pudieran volver a casa, sin embargo Catarek rehusó y decidió quedarse con los elfos.

La misión de los elfos consistía en intentar sanar los Reinos del Este de la plaga, aunque nunca lograron su cometido, Catarek ayudo durante varios años a los elfos eliminando algunos animales infectados y transportando mercancías. 

Muy cansados tras varios años de incasable esfuerzo por sanar aquella tierra los elfos se rindieron decidiendo volver a Darnasus, Catarek aunque triste por no haber logrado ninguno de sus objetivos en su vida había cambiado, ya no era aquel vagabundo sin un camino claro que seguir, ahora sentía que su vida podía valer para sanar Azeroth por lo que ha decidido aprender de los elfos y buscar un futuro mejor.

Viaje a Teldrassil Editar

Tras el fracaso de la misión de los elfos se decidió volver a Teldrassil para ello deberían de iniciar las reparaciones del barco élfico que tras años anclado en la costa había sufrido algunos desgastes que no le permitirían aguantar un viaje hasta Kalimdor.

Es por ello que el jefe de la misión mando a Catarek y a un reducido grupo de elfos a por algo de madera y alguna provisiones para el viaje. El grupo estaba compuesto por cuatro integrantes entre los que se encontraban Catarek, dos druidas llamados Dorel y Zarel y una sacerdotisa llamada Shanla. Todos ellos estaban ansiosos por salir de aquel lugar desolado por la guerra y la plaga que parecía no dejar de extenderse.

Cuando el grupo se alejo del campamento pararon en un claro del bosque a unos veinte minutos de la seguridad de su campamento, ahora estaban solos y debían ser consecuentes con cada acto ya que de ello dependía su seguridad. Como Zarel era el miembro del grupo mas experimentado decidió el como se repartiría el trabajo de modo que: Catarek y Dorel se encargarían de conseguir provisiones y Zarel y Shanla buscarían alguna tronco no demasiado infectado para poder reparar el barco.

Una vez el grupo se dividió Catarek y Dorel continuaron por un camino sinuoso de repente Catarek paro a Dorel en seco y le indico que se agachara y sin mediar palabra desenfundo su arco, tenso cuanto pudo la cuerda y a los pocos segundos una flecha había atravesado el cuello de un ciervo que pastaba.

Caminosinuoso.png

Dorel sonrió a Catarek y ambos se acercaron al animal que agonizaba en el suelo, pero desgraciadamente no podría ser consumido ya que presentaba signos de estar infectado, su cornamenta estaba podrida y llena de gusanos que lentamente estaban devorando al animal, Dorel exclamo “¡Por Cenarius! ¿Es qué no hay ni un solo animal sano en esta tierra?” a lo que Catarek respondió tristemente “Parece que no amigo mío…” De pronto escucharon unos pasos y ambos se escondieron tras unos matorrales cercanos, estarían ocultos ya que empezaba a anochecer y la visibilidad se había reducido considerablemente, al menos para Catarek, ya que Dorel veía mejor que en ningún momento del día lo que le permitió observar a un grupo de nigromantes que llevaban en una caravana de carros de despojos repletas de jaulas con lobos en su interior.

Por otra parte Zarel y Shanla no habían tenido mucha mas suerte que Catarek y Dorel en su búsqueda por lo que decidieron volver al claro del bosque a esperar a sus compañeros, pero pasaban las horas y estos no regresaban lo que comenzó a preocupar a Shanla a la que las muestras de animo de Zarel no parecían surtirle efecto. Al final al cabo de cinco horas de espera y ya media noche decidieron acudir al campamento a avisar al resto de elfos sobre la desaparición de sus compañeros.

Inmediatamente se organizo una misión de búsqueda que en cuestión de pocas horas localizaron a Catarek y Dorel, estos habían sido capturados por los nigromantes y estaban encerrados en jaulas y se dirigían a algún lugar donde serían despedazados para usar sus “despojos” como parches para alguna monstruosidad no-muerta.

El grupo de rescate cargo con fiereza a la caravana lo que provocó la muerte de la mayoría de los nigromantes y haciendo que el resto huyeran despavoridos hacia el bosque.

Ambushelf.png

De nuevo los elfos habían salvado la vida de Catarek, esto provocó que se sintiera impotente por no saber defenderse correctamente, sin embargo los elfos animaron a Catarek y le invitaron a viajar a Teldrassil con el objetivo de entrenarlo para así convertirlo en un habilidoso cazador que sirviera a los intereses de Darnasus.

Cuando liberaron a los lobos Catarek se percató de una pequeña cría que miraba resignada a su madre muerta en la jaula, Dorel se acerco a Catarek y le dijo “quizás el viaje hasta aquí haya merecido la pena después de todo” Catarek decidió quedarse la pequeña cría y la llamo Lui como su abuelo.

Las reparaciones del barco llevarían más de cuatro meses y costaría al grupo de elfos algún que otro susto con la plaga.

Un día cuando la Luna ya comenzaba a verse en el cielo el barco zarpó dejando atrás una misión que todos jurarían cumplir algún día.

La tripulación surco los mares lentamente en su viaje a Teldrassil, donde hubo días en los que todos pensaron que serían arrastrados hacia las profundidades del océano, a días que en los que tendrían que remar por la ausencia total de corrientes de agua, pero al final tras meses de viaje llegaron al fin a su destino.

Desde la popa del barco Catarek vislumbro con ayuda de un catalejo el gran árbol Teldrassil, quedo boquiabierto ante tal monumento natural, aunque no todo serían buenas impresiones ya allí en la aldea Rut’theran, Catarek vio como su presencia no era del todo bien recibida entre los misteriosos elfos de la noche. Dorel sugirió a Catarek tiempo, explico que tendría que ganarse la confianza de los elfos al igual que se la había ganado con la tripulación del barco.

Gracias a la tripulación Catarek comenzó a ser entrenado por cazadores elfos de la noche donde poco a poco mejoro sus habilidades y aprendió compenetrarse con su lobo Lui.

Carácter Editar

Catarek es un hombre que ha cometido muchos errores a lo largo de su vida por lo que siente una gran angustia consigo mismo que le atormenta día a día. Siente miedo hacia la muerte, no por el hecho de morir si no por ser levantado como un agente mas de la plaga, ya que el ataque de los muertos al barco al que pertenecía le dejó muy traumado.

Catarek pasa la mayor parte del tiempo con su lobo Lui ayudando a los propósitos de los elfos de la noche ya que está convencido que el día que fue rescatado por ellos contrajo una deuda y a la vez una misión para su existencia en Azeroth, por lo que su respeto a los elfos de la noche es absoluto.

Aun siente cierta desconfianza a su propia raza, los humanos, que lo encarcelaron y esclavizaron. Le es muy bien sabido lo que su gente es capaz de hacer y lo que es capaz de sacrificar para conseguir sus objetivos.

Tras los últimos acontecimientos en su vida el arma predilecta por Catarek es el arco negándose este a usar cualquier otra arma.

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