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Horda
Bastien de Rais
Sirbastienderais
Información del personaje
Servidor Los Errantes
Título Sir
Género Masculino
Raza Renegado
Edad 55 aprox.
Clase Guerrero.
Alineamiento Legal neutral
Ocupación Sumo Ejecutor del Gremio de las Sombras
Lugar de nacimiento Costasur
Residencia Entrañas
Afiliación La Horda, los Renegados, Gremio de las Sombras
Estado No muerto

TrasfondoEditar

Infancia y juventud.

Bastien de Rais nació durante el primer día del primer mes del año 20 antes de la apertura del Portal Oscuro en la Torre de Rais, la fortaleza costera familiar situada a medio camino entre la ciudad de Costasur y el Bosque de Argenteos. Fue el primogénito de sir Jules de Rais, militar y hacendado, vasallo del rey Terenas Menethil y ricohombre del reino; y de su esposa Agnès. Su nacimiento vino a reforzar la dinastía familiar, tradicionalmente formada por jinetes y soldados vasallos y servidores de los reyes de Lordaeron y que se había visto, durante muchos años, carente de un heredero varón tanto para las tierras y la fortaleza como para los derechos y obligaciones que estas conllevaban. Bastien se convirtió pronto en un niño sano, heredando la fuerza y la corpulencia de su padre. Durante su infancia obtuvo nociones básicas en las letras y en las armas: aprendió a leer y a escribir en la escuela de Costasur y a tomar un arma en los patios de la sólida Torre de Rais, a cargo de Thierry, el capitán de la guarnición. Compaginaba todas estas actividades con los juegos típicos de un niño de su edad, a lo que se le sumaba el aprendizaje de nociones muy básicas de diplomacia y de establecimiento de relaciones sociales propias de los miembros de la baja nobleza. Con la llegada de la adolescencia Bastien desecharía estas últimas normas, centrando sus esfuerzos tanto en aprendizaje militar como en la gestión de las tierras todavía de su padre.

Con doce años, Bastien aprendió a montar y a combatir a caballo, lo cual le dotó no solo de un nuevo método para hacer la guerra sino que le permitió disfrutar de más movilidad e independencia al poder dominar su montura. De este periodo datan sus escapadas a caballo a todos los rincones de Laderas de Trabalomas, donde pudo conocer de primera mano la realidad política y social de las aldeas del sur de Lordaeron. Cuando cumplió los quince años pasó a servir como peón en la milicia de Costasur, dirigida por su padre. Allí obtuvo el entrenamiento militar necesario para convertirse en un hábil guerrero y experiencia real en combate al luchar contra los enemigos del reino: bandidos, gnolls y trolls de las cercanas Tierras del Interior fueron algunos enemigos a los que se enfrentó como soldado raso. Pero su bautismo de fuego le llegaría tras la Primera Guerra.

La Primera y la Segunda Guerras.

Tras la apertura del Portal Oscuro y la destrucción de la ciudad de Ventormenta por la Horda de los orcos, gran parte de la población de la ciudad huyó hacia el reino norteño de Lordaeron dirigidos por el gran paladín Anduin Lothar. Gran cantidad de humanos de Ventormenta llegaron en masa a la costa sur de Lordaeron, donde los de Rais tenían sus tierras y su castillo. En seguida sir Jules, a imitación de otros prohombres del reino, organizó una campaña de acogida de refugiados en sus posesiones con objeto de facilitar la tarea a la Corona. Sir Bastien colaboró activamente con la iniciativa de su padre en tareas de aprovisionamiento y de establecimiento de los aliados del sur. Contaba con veinticinco años de edad.

Durante esta etapa tuvo contacto con algunos caballeros de Ventormenta, lo cual despertó la que posteriormente sería una de sus vocaciones: la lucha a caballo. Participó con algunos de sus nuevos camaradas en improvisadas justas, en las que se batían a duelo solo por diversión, y en base a este entrenamiento fue adquiriendo habilidad en la materia. Los refugiados contaban épicas historias sobre la lucha contra los orcos, las cuales infundieron en el chico tanto un fuerte respeto por la Alianza como un deseo irrefrenable de entrar al servicio del rey Terenas y de la recientemente creada Alianza de Lordaeron en su lucha contra los orcos. También durante el periodo de entreguerras conoció Bastien a una sacerdotisa del sur llamada Rosemund, que había huido en uno de los buques junto con su congregación huyendo de las penurias de la guerra y de la furia de la Horda. Se comprometieron, y en el año 6 dpO, semanas antes del estallido de la Segunda Guerra, se casaron en la ciudad de Costasur. Poco después moriría el anciano sir Jules, quedando Bastien como cabeza de la familia de Rais y administrador de las tierras y de los soldados de su padre.

En el año 6dpO estallaba la Segunda Guerra contra la Horda. Si la Primera fue la causa del interés de Bastien por el combate y por las técnicas de caballería, esta marcaría su paso de novato a soldado experimentado. Cuando los orcos invadieron Khaz Modan y las tropas de la Alianza fueron llamadas a la movilización, sir Bastien reunió a sus hombres en una gran leva y marchó a Ciudad Capital, en cuya defensa participaría activamente. Allí fue testigo de la traición de Perenolde, lo cual generó un sentimiento de desconfianza hacia los habitantes de Alterac que ya nunca se apagaría. Participó asimismo en el avance de la Alianza por Khaz Modan, donde organizó varias avanzadillas de exploración y saqueo, hasta que, herido en un tendón por el hachazo de un orco enemigo, fue obligado a retirarse a retaguardia. Esta herida le provocó una ligera cojera durante el resto de su vida.

Tras el asalto a Montaña Roca Negra y el final de la guerra, sir Bastien volvió a Trabalomas, donde dedicó gran esfuerzo a reconstruir la fortaleza familia y a poner en funcionamiento de nuevo su hacienda. La Guerra había devastado ambas localizaciones y se había cobrado la vida de sus dos hermanos. Sin embargo la nueva situación marcó profundamente estas reconstrucciones: viéndose obligado a colaborar económicamente con los campos de prisioneros orcos y con la recuperación de los reinos aliados, la reconstrucción del castillo se vio incompleta, centrándose esta en la antigua torre del homenaje que pasó a ser conocida como la Torre de Rais, cuyos restos son visibles en la actualidad.

La Tercera Guerra.

Durante la Tercera Guerra contra la Plaga y tras la muerte, traumática para el noble, del rey Terenas Menethil a manos del príncipe Arthas, sir Bastien dirigió una leva propia encargada de defender las tierras cercanas a Costasur. Con las tropas de la Plaga internándose cada vez más en el territorio fue necesaria una rápida movilización por toda Laderas de Trabalomas. Sir Bastien y su leva a defender Molino Tarren del asedio de la Plaga junto a un grupo de milicianos de Costasur, sólo para encontrarse la ciudad en ruinas y a gran parte de sus habitantes masacrados o alzados como no muertos. La destrucción de Dalaran creó una base enemiga lo suficientemente cercana a sus tierras, lo que le obligó a fortificar la Torre de Rais, que por suerte, salvo algunas escaramuzas contra tropas necrófagas, nunca sería puesta bajo asedio.

Sir Bastien y su leva participaron de la conquista de las ruinas de Dalaran junto a la Nueva Alianza de Othmar Garithos, a la cual fueron invitados a unirse. Sin embargo sir Bastien prefirió volver al sur y seguir defendiendo Trabalomas. La llegada de los Renegados y los intentos de estos de avanzar sobre el resto de Laderas de Trabalomas (ya controlaban Molino Tarren) le hicieron ver que había tomado la decisión correcta. Por esta razón tampoco participó en las guerras de Terrallende o de Rasganorte.

La destrucción de Costasur y la muerte de sir Bastien.

Los renegados trajeron de Rasganorte un arma poderosa y completamente probada: el añublo, un arma química capaz de destruir ciudades enteras. A pesar de la prohibición de su uso por parte del nuevo Jefe de Guerra, Garrosh Grito Infernal, la Reina Alma en Pena había permitido extraoficialmente su uso. Apoyados en esta nueva arma, las tropas de lady Sylvanas avanzaron con rapidez por Argénteos y, en pocos días, llegaron a territorio de Trabalomas. La visión de tamaño ejército hizo entrar en pánico a las pequeñas comunidades próximas a la frontera, que huyeron hacia Costasur o la muralla de Thoradin. Sir Bastien decidió que era lo más prudente y reunió a la gente de sus tierras.

El traslado hacia Costasur se realizó sin incidentes. Sir Bastien observó con satisfacción cómo un grupo de órdenes y hermandades de la Alianza llegaron desde el sur para coordinar la defensa de la ciudad, de cuya defensa participó activamente. Pero la escasez de víveres y los cada vez más numerosos ataques de los renegados estaban minando la moral del ejército que la defendía. Fue durante una salida al exterior con algunos de sus hombres, que buscaba destruir una línea de suministro renegada cuando, tras volver la vista a la ciudad desde lo alto de un cerro vio a la mayor parte de la tropa embarcarse en los distintos navíos. Los líderes del ejército habían decidido que la defensa era inviable y se estaban retirando. Entre ellos, según pudo saber después, se encontraba Rosemund, su esposa.

Sir Bastien volvió a la ciudad sólo para ver que un nutrido grupo de ciudadanos no habían querido marcharse. Intentaron defender la ciudad por un tiempo pero la virulencia de los ataques renegados y los rumores de que iban a utilizar algún tipo de arma nueva terminaron por hacer ver a los supervivientes que la única opción era huir. Sir Bastien y lo que quedaba de su tropa se unieron al grupo de supervivientes que, dirigidos por el magistrado Henry Maleb, intentaron internarse en el Bosque de Argénteos.

Durante la huida, el grupo se vio emboscado por un grupo de mortachechadores en el interior de Argenteos. Sir Bastien y sus hombres se quedaron atrás para cubrir la retirada, enfrentándose a los renegados mientras los demás huían. Ninguno sobrevivió, pero el grupo pudo llegar a salvo a Castillo de Fenris.

Lo que parecía ser el final de la historia del humano no fue más que un oscuro punto y aparte. Tras su muerte, los mortacechadores llevaron su cadáver y el de sus compañeros a Camposanto, donde fue alzado como Renegado al servicio de la Reina Alma en Pena. Con sus recuerdos nublados y enfrentándose a su nueva existencia vagó durante varios meses por Claros de Tirisfal, realizando trabajos de naturaleza militar y participando en ataques varios a campamentos de la Cruzada Escarlata.

Con el tiempo, y con la ayuda de una peculiar sacerdotisa de las Sombras, Madre Mísera, sir Bastien fue recuperando su consciencia y sus recuerdos: recordó su nombre, su vida pasada y la existencia de su hacienda y de la torre de su familia en el sur de Trabalomas. Un sentimiento dominaba a los demás: el odio a la Alianza por haber abandonado Costasur permanecía muy vivo, más que cualquier recuerdo positivo que pudiese tener. Este odio y la decisión de rehabilitar parte de su pasado le hizo viajar al sur sólo para ver que los renegados seguían en pugna contra la Alianza. Se unió a ellos, y poco a poco fue recuperando la confianza en sí mismo, lo que le permitió dirigir a varios grupos de no muertos en operaciones contra los humanos y huargen de Trabalomas, por orden de sus superiores.

Tras recuperar plena consciencia de su nueva situación y del nuevo ser en el que se había convertido y tras jurar vasallaje a la Reina Alma en Pena, se trasladó a vivir a la Torre de Rais.

El Gremio de las Sombras: de Sir a Sumo Ejecutor.

Tras su vuelta a la no vida, sir Bastien había mantenido una estrecha relación con Dominica de Nicodemo, la líder de la Congregación de las Hermanas Míseras, un grupo de sacerdotisas de la Sombra que, desde sus posiciones en distintos territorios del reino de Lordaeron colaboraban estrechamente con la Dama Oscura, ejerciendo labores de apoyo emocional a los nuevos renegados. Madre Mísera y sir Bastien se realizaron visitas mutuas que sirvieron al antiguo guerrero para aceptar su nueva condición y a encarar con objetivos más precisos el día de mañana. Así tomó contacto con el Culto dirigido por lady Dhaedra, aunque no se decidió a entrar de lleno, absorto en la labor de destrucción de los restos de la Alianza en Trabalomas.

Tras la traición de Shadiness y la refundación del Gremio de las Sombras, la Reina Alma en pena pasó a controlar el Culto directamente. Fue en ese momento cuando sir Bastien decidió unirse. La reputación militar de la que gozaba en Trabalomas y su buen servicio para con los renegados le hicieron valerse el puesto de Sumo Ejecutor, encargado de coordinar la rama militar. Su primera tarea bajo el estandarte de Gremio de las Sombras organizó la Operación Tormenta en los Claros, encaminada a la destrucción de los restos de la Cruzada Escarlata en Claros de Tirisfal.

Tras la tercera invasión de la Legión Ardiente a Azeroth, sir Bastien ha participado bajo las órdenes de Nathanos Clamañublo tanto en la batalla de la Costa Abrupta como en la campaña de Tormenheim. En la actualidad ha vuelto a Claros de Tirisfal para seguir coordinando la labor militar del Gremio de las Sombras, con el objetivo de asentar esta organización en la sociedad renegada y destruir de una vez por todas a la Alianza.


AparienciaEditar

Sir Bastien es un renegado alto, de 180 centímetros, y de complexión fuerte, producto del duro entrenamiento físico al que estaba sometido en vida. Su cuerpo se encuentra en buen estado de conservación debido a la relativa proximidad en el tiempo de su resurrección aunque ha perdido parte de la piel y el músculo del torso. Arrastra una leve cojera, producto de una herida de guerra antigua que le dañó los tendones. Tiene marcada en el pecho la herida de espada que le causó la muerte.

Sir Bastien tiene los restos de una media melena castaña. Su rostro es delgado y reseco por el paso del tiempo, y deja ver los restos de un par de patillas. Sus ojos muestran el claro color apagado de la no muerte, aunque una vez fueron marrones. En cuanto a su boca, los labios son de tamaño medio, resecos y agrietados. Su dentadura se encuentra en perfecto estado de conservación.

Suele portar una antigua armadura de placas, la misma que llevaba en vida.


CarácterEditar

Personalidad:

Sir Bastien es un no muerto reservado, al que le cuesta mucho dar conversación. Esto es producto del trauma que hace unos años le supuso el paso de la vida a la no muerte. También es un renegado al que le cuesta mucho dejar aflorar los sentimientos positivos, mientras que los negativos no tienen ningún problema en salir a la luz. Sirva como ejemplo su postura para con sus antiguos compañeros de la Alianza: el odio por haber abandonado la ciudad se ha impuesto a los recuerdos positivos que tiene de ellos.

Sir Bastien suele preferir la soledad de su torre derruida a la compañía de otros renegados, a no ser que estos sean de su total y absoluta confianza. Con el paso del tiempo ha desarrollado cierta amistad con algunos de sus compañeros, mientras que a la arzobispa, como a la Reina Alma en Pena, le profesa un total respeto y una absoluta devoción. También suele mostrar cierta curiosidad por los temas que más le llaman la atención: la historia, la literatura, la música y la ciencia militar. Esta curiosidad le llevará a pasarse días enteros leyendo si el tema le apasiona.

Ideología.

Sir Bastien cree firmemente en la doctrina de la Sombra Olvidada: en cómo a través de las tres virtudes el renegado podrá alzarse como dueño de su destino y llevar a Lordaeron a la victoria contra sus enemigos.

También ha depositado una lealtad ciega en la Reina Alma en Pena, a la que ve no sólo como salvadora de los renegados de la tiranía del Rey Exánime sino como una madre que protege a todo su pueblo, en contra de la visión distorsionada que hacen de ella los miembros de la Alianza. En el ámbito económico, sir Bastien defiende una estructura feudal heredada del reino humano, donde la tierra, la minería y todos los recursos estén puestos al servicio de la Reina Alma en Pena.

Detesta a los miembros de la Alianza, en particular a los humanos de Ventormenta, por haber abandonado Costasur tras ser incapaces de defenderla.


FamiliaresEditar

Sir Jules de Rais, padre, fallecido.

Rosemund, esposa. Viva.

Melhar. Hijo bastardo. Vivo.